Por qué no crecen las empresas y qué hacer para solucionarlo

Por qué no crecen las empresas y qué hacer para solucionarlo

Existen 2 motivos por el que una empresa deja de crecer: por decisión propia de su dueño, o por buscar su crecimiento de la forma equivocada.

Este segundo motivo suele ser además uno de los causantes principales de que como dueño de tu empresa no tengas tiempo en tu día a día y vayas corriendo a todos lados como los de la foto...

¿Recuerdas cuando empezaste tu empresa?

Cuando creaste tu empresa tenías una idea sobre el tipo de clientes al que querías ayudar (tu cliente ideal) y sobre cómo les ayudarías a solucionar su problema y/o necesidad (tu servicio y/o producto).

Al principio nada es fácil y quizá fuiste iterando hasta que tu propuesta de valor le encajó a suficientes clientes. Conseguiste despegar y generar tus primeras ventas.

Como no se suele tener mucho dinero para marketing en el inicio, muchos clientes llegan por referencias.

Esas referencias atrajen clientes potenciales que quizá no tienen exactamente el problema que resolvías en un primer momento, pero les gusta el servicio/producto y piden pequeñas modificaciones: algo personalizado o una versión diferente.

No hay nada malo en ello, ¿verdad? Se ajusta lo que se ofrece y te adaptas.

Estos nuevos clientes les cuentan a otros que tienen problemas relacionados pero nada que ver con el problema inicial que se trataba de resolver y piden más ajustes.

Ajustar tu producto o servicio original para adaptarte a clientes fuera de tu objetivo inicial puede parecer inofensivo, pero condicionará tu crecimiento con el tiempo.

¿Por qué?

Para crecer tu negocio más allá de tu propio esfuerzo necesitarás empleados (o invertir en tecnología) que puedan llevar a cabo el trabajo.

Las personas solemos ser algo torpes al hacer algo por primera vez, pero con el tiempo podemos dominar la mayoría de tareas con la suficiente repetición.

Cada vez que haces un ajuste por un nuevo cliente puedes:

  • confundir a tus empleados,
  • afectar a la calidad de tu servicio y/o producto o lo peor,
  • no entregar a tus clientes el resultado que esperaban cuando os contrataron.

En la mayoría de las ocasiones, cuando la empresa tiene agún cliente descontento es el propio dueño el que interviene para "tratar de solucionar" el problema y hace que su empresa dependa de ellos para que funcione.

Un negocio que depende de su dueño dejará a unos cuantos empleados y clientes atascados cuando ya no tenga más tiempo.

Para evitar este estancamiento y que tu negocio siga creciendo necesitas trabajar sólo con tus clientes ideales (o al menos la mayor parte de las veces).

Para crecer tu negocio es normal tener la tentación de conseguir ingresos como puedas, pero crecer atendiendo a clientes que no son tu cliente ideal puede convertirse en un callejón sin salida.

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